¿Por qué es tan importante para las mujeres el anonimato en Internet?

¿Saben qué es difícil? Ser hombre, tratar de ponerse en los zapatos de las mujeres y entender lo mejor posible que el anonimato en Internet para las mujeres es algo de suma importancia. El hecho de que en Internet se pueda conocer donde vive una mujer, los lugares que visita con frecuencia, quienes forman su círculo de amigos e incluso donde trabaja, hace que el esconderse u ocultar ciertas cosas sea complicado. ¿Por qué las mujeres deben cambiar su forma de actuar? ¿Por qué deben utilizar su celular de forma diferente? ¿Por qué tienen que limitar su vida diaria?

Esto es difícil de asimilar y entender para los hombres, porque seguramente en este momento pueden estar diciendo: “pero si los hombres también corren ese riesgo”, “con quitar su información personal basta”, “¿Por qué los hombres no tenemos miedo?”. Y la respuesta a todo es simple: el hombre no tiene estos miedos en la vida fuera de Internet, el hombre no mira a sus espaldas para saber si lo siguen, no tiene que aguantarse lo que digan las mujeres de ellos en la calle, así ellos no estén pendientes de eso. Es una situación donde la mujer está en desventaja ya que la sociedad machista dirá: “si no quieren que la vea ¿para qué muestra las piernas?” y pare usted de contar.

Sin duda, sería mucho más sencillo identificar a agresores si las mujeres no se ocultaran y los agresores dejaran rastros, pero no puede pretenderse que nadie se convierta en una carnada para atrapar a agresores mientras se consigue una verdadera igualdad.

Las personas que trabajan con mujeres sobrevivientes a la violencia de género saben que el anonimato es fundamental para su recuperación y curación. El tener privacidad permite a las víctimas perder tener miedo o dejar atrás la sensación de persecución con cada paso que dan. Recordemos que los posibles atacantes usan la vigilancia constante para generar miedo y poder controlar a través de él. El anonimato permite que se pueda buscar ayuda en línea, acceder a la justicia (denunciar) e incluso reconstruir sus vidas, ya que, con la constante penetración de tecnologías en la cotidianidad, es muy difícil mantener la privacidad o no realizar algún trámite o consulta por internet.

Aproximadamente dos tercios de los encuestados por la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC) en su encuesta exploratoria para comprender el impacto de la política de nombre real de Facebook, declararon que no están de acuerdo con la misma, ya que obliga a que una persona que: fue víctima de abuso psicológico, sobreviviente de una violación, activista por los derechos sexuales, exconvicto, entre otros, le diga al mundo donde está con su nombre verdadero.

En muchos países de Latinoamérica está arraigado un pensamiento de violencia o menosprecio hacia la mujer; además, vemos con frecuencia como la impunidad llega al máximo por la falta de leyes que existen en torno a Internet. Cualquier táctica de seguridad digital, como es el caso del anonimato, permite que las mujeres sigan trabajando por defender sus derechos sin correr riesgos para ellas, sus colegas o familiares.

Muchos piensan que para lidiar con el acoso en línea simplemente con salirse del navegador basta. ¿Por qué una mujer debe perder su vida digital? ¿Acaso conocemos lo importante que es la Internet para su trabajo? ¿La Internet es nada más para personas que no viven con miedo? Decir a las mujeres que hayan sufrido ataques de género o violencia física que se salgan de la Internet, o que simplemente no vuelvan a salir, es castigarlas por un delito que cometió otra persona y eso no tiene sentido alguno.

Todas las personas deben tener los mismos derechos para utilizar la Internet, sea para vivir, trabajar o simplemente distraernos. No es algo exclusivo para los hombres o las mujeres que viven sin miedo. Todas las mujeres sin importar su tendencia sexual, edad, actividad laboral, ubicación geográfica, tienen derecho a aprovechar las oportunidades que ofrece Internet y así disfrutar a plenitud de sus derechos.

Hay que recordar que el anonimato es una decisión de cada quién, debe estar disponible para cualquier persona que lo necesite. El anonimato no es simplemente una herramienta para ocultar situaciones irregulares o abusar del poder que esto conlleva; es una herramienta que permite a las personas liberarse, explorar y estar tranquilas sin que se les sea juzgadas por su género o condición.

Sin duda que no vivimos en un mundo ideal, pero se debe trabajar por ello. Se debe trabajar para que cada mujer se sienta libre de ser ella misma en Internet sin necesidad de recurrir al anonimato. Las mujeres deben sentirse seguras de expresar sus pensamientos, sexualidad, trabajos, opiniones, lo que a ellas les nazca, sin que sean juzgadas o medidas por la sociedad que ha impuesto lugares donde no debería estar. La Internet no es de uso exclusivo de un género, es por esto que el anonimato no resuelve el problema, pero ayuda a que las opiniones de las mujeres puedan evaluarse por lo que son y no por su usuario en línea. Es dar libertad al que siente que la ha perdido.