La tragedia del acceso a internet en Venezuela

En pleno siglo XXI, podríamos decir que lo virtual es la norma. Casi cualquier proceso que implique intercambio de información ha ido migrando a lo digital, y la internet es el vehículo sobre el que se mueven esos datos. Para que los procesos fluyan, es indispensable un servicio de interconexión de datos eficiente, seguro y de fácil acceso, es decir, lo contrario de lo que ocurre en nuestro país
En el pasado mes de agosto, un grupo de ONG publicó un comunicado [1] en el que reporta la terrible situación de las conexiones a internet en Venezuela y las consecuencias que acarrea en todos los niveles. El comunicado está suscrito por: Acción Solidaria en VIH/Sida, Aula Abierta Venezuela, Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello, Civilis, Comisión de Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad del Zulia, Comisión para los Derechos Humanos del estado Zulia, Comisión para los Derechos Humanos y la Ciudadanía, Espacio Público, Excubitus-Derechos Humanos en Educación, Federación Nacional de Sociedades de Padres y Representantes (Fenasopadres), Foro Educación para Todos, Funpaz, Fundación Ensayos para el Aprendizaje Permanente y el Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes y Venezuela Diversa. Estas quince organizaciones tienen, cada una en su área, severas limitaciones para cumplir sus objetivos o, simplemente, están impedidas de funcionar.

En 2016 la situación no ha cambiado; por el contrario, los problemas de acceso y velocidad de internet, se han agudizado, independientemente del proveedor del servicio, el acceso (conectividad) y lentitud (velocidad de navegación), es tan grave en algunas horas, que dificulta, y prácticamente imposibilita la gestión de las actividades cotidianas, para las cuales esta herramienta es indispensable, tales como, trámites bancarios, otorgamiento de citas, asuntos de trabajo, educativos, investigación, búsqueda de información, pago de servicios públicos, pago de tributos, entre otros.

En el ámbito académico, las fallas en el acceso y la lentitud en la conexión hacen imposible equiparar el ámbito de clases con lo que se esperaría de una sociedad contemporánea. El comunicado habla de una

severa crisis que enfrenta la Universidad del Zulia, así como el resto de las universidades del país, en materia de conectividad, y advirtió que la incorporación de la tecnología de información en los estudios universitarios, resulta seriamente afectado, en virtud de la obsolescencia de los equipos, la insuficiente conectividad y la reducida velocidad de navegación en internet, factores que atentan severamente contra del proceso de incorporación de la tecnología de la información y la comunicación en los estudios universitarios

Ya en 2015, la CEPAL, en su “Estado de la banda ancha en América Latina y el Caribe 2015”[2] reportó que Venezuela estaba entre los últimos países en velocidad de descarga (para el momento era de menos de 2 Mbps) y la situación no ha hecho sino empeorar.
Acceso Libre registró, también, en su “Informe anual 2015 sobre el estado de internet en Venezuela”[3]:

Aunado a esto, las frecuentes fallas eléctricas y la intermitencia en la prestación del servicio de internet revelan una precariedad en el acceso que afecta a todo el territorio nacional. Este problema tiende a verse exacerbado en momentos críticos, en los que el uso de la red se hace más necesario. Durante todo 2015, eventos de intermitencia del servicio de internet, en especial del servicio ABA de la estatal CANTV, se repitieron, en ocasiones por treinta y seis horas o más

Los controles gubernamentales sobre las divisas, vigentes desde el 2003, le entregan el control de las importaciones del sector privado, incluyendo las que se ocupan de mantener actualizadas las telecomunicaciones y las redes de suministro eléctrico, con el subsecuente resultado de deterioro general, tanto en el tiempo de acceso (cortes frecuentes de electricidad, programados o no) cómo en la calidad (baja velocidad, caídas). La preocupación que estas organizaciones muestran por la libertad de expresión en Venezuela es producto de este deterioro[4].
El comunicado de las ONG cierra con una “alerta a los órganos nacionales e internacionales que defienden el derecho al acceso de la información como la Unesco” en un intento de llamar la atención sobre una realidad que se agrava a cada instante y con respecto a la cual todo apunta a que no habrá mejorías en un futuro cercano.

  1. [1] http://runrun.es/nacional/275158/15-ong-denuncian-dificil-acceso-y-lentitud-de-internet-en-venezuela.html
  2. [2] http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/38605/1/S1500568_es.pdf
  3. [3] http://accesolibre.org.ve/wp-content/uploads/2016/02/Informe2015.comprimido.pdf
  4. [4] https://es.globalvoices.org/2016/06/03/venezuela-la-libertad-de-expresion-frente-al-deterioro-de-las-telecomunicaciones/